Encendidos en este amor primaveral lleno de frutos
Como besos llenos de dulzura, como sueños donde nos entrelazamos las manos, como esas caricias capaces de llegar a nuestra alma así nos amanecen estos primeros compases y la voz ángel Papá bueno de Elisabeth Shue... Porque las primeras voces donde el Papá bueno nombrara cada elemento de la naturaleza tuvieron que ser así, porque ese gozo al descubrir la aparición de las primeras estrellas, del primer lucero, de las primeras montañas, de los primeros seres vivos, del primer ser humano... Porque aquellas palabras hubieron de ser abrazo, alma, sonrisa, aquellos tesoros que ya el Papá bueno compartió generosamente con los primeros elementos de la creación y con él ese nacer/renacer de mamá naturaleza quien observó con amor a cada ser vivo y los abrazó completa y generosamente... Así las palabras de Elisabeth están preñaitas de oración, de nana, de fe, de esperanza y con ellas nos coge de las manos y nos conduce al Amado, al Pap...