Desde nuestra orilla, el piano nos trae sus latidos
El piano abre esta noche sus melodías donde la voz alma susurro, herida también de Sarah McLachlan, esta noche, se abre, nos abraza íntima, tierna, con su dolor, con su queja, con su sollozo inconsolable, que nos acoge como nos acuna en su regazo esta canción... Labios que pronuncian, cerrad los ojos, por favor, cerrad los ojos y sentidlos, latidos, que besan distancias, que continúan abrazando, entrelazando dedos, en búsqueda de paz, de cariño... El piano curiosamente esta noche nos susurra el nombre de los que amamos y ya no están, nos trae su calor, nos trae el recuerdo de su ola en movimiento en contacto con la nuestra; más doloroso aún porque abrimos los ojos y su ausencia nos duele, nos agita, nos deja una vez más varados en la orilla con sólo la voz de Sarah McLachlan, grito dulce de nuestro dolor, mendigos una vez más de su contacto, de su áng...