Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Paul Cardall

Quiebra de anocheceres en nuevos acordes

Imagen
      Nana... dulces latidos... dulces olas dulce alma que nos abrazan tiernas... que nos acunan en este nuevo amanecer lleno de cristalitos de luz, sisiisisi Pequeños murmullos que, cual quiebra de luz y de ayes de violín, entre ramas, pinzones y petirrojos visten de alborada sus trinos, sonríen pétalos de luz en el castaño horizonte de nuestros ojos:        “Prudencito... Ay, mi Prudencito...” “Mariiita, ay, mi Mariiita...” Sístoles y diástoles... Acordes que desgranan entre estas sonrisas de piano pétalos de ternura de payaso; lágrimas de amor en la princesa que deshoja pétalos de ríos entre arboledas y sueños de hadas; niños amanecidos de ternuras; alboradas con besos de hermano sol en lo alto... Pequeños milagros con que el Papá bueno trenza nuestras almitas en el almita buena de los demás... Sístoles y diástoles de nuestros Prudencito y Mariita, sisiisis       ...

En el sendero con el Sembrador de caminos...

Imagen
     Alborear suave en Judea... Desperezar en la aldea de gallos. Las mujeres, rSenderitos para el alma dos los cabellos, salen en busca del agua a la fuente... Sendero de grama, que se llena, el sol generoso en lo alto, del latido, sandalias y túnicas de discípulos... Sendero que asimismo se puebla de esa voz, de esas heridas físicas, pústulas, infecciones, lepra, pero sobre todo de esas heridas del alma que acuden en busca de paz... Sendero que se alimenta de hogazas compartidas, de ponientes tras el monte Hebrón que rumian la tarde entre reses, pastores y ganado...ayayyayay       Sendero que, caricias de piano sobre el río Jordán, sobre ese campo yermo, que besa sediento al Mediterráneo, se encuentra plácido y sereno túnica blanca y mirada franca, cabello desgreñado y suelto, al Sembrador de caminos... Trenza de palabras buenas... trenza mirada castaña que pronuncia en voz baja cada nombre. Trenza de manos que abrazan con ansia cada herida qu...

Tictacs del cielo con que el Papá bueno teje sus mantos de ternura sobre el ser humano

Imagen
      Nocturno... Campanas... Ayes desde los hogares... Tictacs del cielo con que el Papá bueno riela su manto de lunares sobre nuestros hombros.. Latidos... leves arrullos, palabras susurradas en sueños.. Ayes de violín que trémulos laten, sueñan, se adormecen en las almas heridas, ayayyaya, en nuestras almas heridas... Latidos de piano con que el Papá bueno acuna levemente y besa sus ojos, nuestros ojos su frente, nuestra frente y que cual manos de madre acaricia nuestros cabellos...       Ayes de violín, gritos jubilosos de alas al cielo, a la alborada de encinares, robledos y roquedos de nuestra madre naturaleza con que nuestras almas laten, sonrisa y acorde, entrelazadas nuestras blancas alas de violín a los latidos sonrisa del piano, en nuestros recuerdos en nuestra infancia en esas miradas que besaron dulces nuestros ojos por primera vez... en esas manos con que aprendimos a volar, a h...

Perú y el abrazo entre la naturaleza y el ser humano

Imagen
       El piano abre esta composición dedicada a Brian por parte de su hermano. Perú entonces se nos abre como esa naturaleza o esa obra del Papá Bueno, las armonías del piano del bueno de Paul Cardall me parecen los primeros latidos en la vida de un ser humano,  que parece abrir los amaneceres, esa naturaleza escarpada y montañosa, esas sonrisas de hombre s y mujeres peruanos, esos ojos de niño que se asoman...         El papá bueno parece hablar por medio de ellos, parece estar comunicándonos la necesidad de que el ser humano se abra a su obra, a los importantes regalos que hace tanto nos dejó. El violín entonces abre su melodía. Son esas manos, esas sonrisas, esas olas en movimiento de cada uno de los habitantes del pueblo de Perú, y con ellos todos nosotros,  que sólo funcionan cuando nos damos de la mano de los demás.          El piano sigue trazando sus acordes, ya de...