Habla con tu niño interior
Busca un sitio tranquilo y si te apetece sigue las siguientes instrucciones. Escucha cómo el sonido te envuelve, escucha cómo tus latidos se hacen más tranquilos, escucha cómo tu alma se abraza al sonido del arpa y de la flauta, cómo inmediatamente tu niño interior despierta, escucha con los ojos abiertos. Entonces: háblale como si fuera un niño pequeño; háblale con dulzura que sepa que existen palabras que calman que llenan: cógele de las manos, sonríele, que sepa que es un sol, independientemente del día, llenando sus mejillas de círculos rosados acaricia sus grandes ojos de niño, que sepa que hay realidades que amar y por las que dejarse amar; bésale, entonces, besa como si fuera la últim...