El libro mágico del bosque dorado, sisiisiis

-Mariiita, Mariiiita.... que se nos ha enfermado gravemente uno de los pequeñuelos de Sofía, ayayyaya...
-halaaaaaaaaa Prudencito, y qué hacemos...
-muuuu fácil... debemos ir a lo más profundo de Mamá Naturaleza para que entre sus brazos, prados y el manto de sus arboledas lo cureeeeeee...
-halaaaaaa halaaaa esoeso... aventura, aventura, sisiisisiiiiiiiiiii...Pero Prudencito que me da pena jolínnnn... que mira qué ojos, que mira qué alas más decaidillas, sisiisisi....
Y aquí tienes a nuestros dos pequeñuelos llorando que te llora... ayayayayy... snif snif... limpiándose los ojos con los rabos, perdón, de Caspercito y de Milita, siisisisi...
Peor nuestros pequeñuelos se hicieron a la aventura sin pensárselo, esoeso...y con Sofía llora que te llora, con los dos pequeñuelos llora que te llora y con nuestros Cásper, Milita y Lobita llora que te llora fueron formando un pequeño reguero que bien se podría seguir por Mamá Naturaleza, sisiisis...
Prudencito se dio cuenta de que nuestro pequeñuelo Aby, que así se llamaba la cigüeña, se encontraba cada vez peor... había bebido algo contaminado ayyayaayy por los adultos, mal mu mal mu mal... y había enfermado...

Debíais ver cómo la naturaleza encendió sus colores ante la presencia de nuestros pequeñuelos, ya iniciado noviembre, prendía de diferentes verdes cada arboleda, cada hoja, cada sombra donde hociqueaba un grácil conejito, esoeso... debíais ver cómo cuando llegaron a una manta de verdura y de prado... nuestra Aby se encontraba ya casi sin moverse en un sueño casi eterno....ayayayyaya... nuestros Prudencito y Mariiita descabalgaron de Sofía y acudieron a las setas grandes que allí se encontraban.. todos sabemos que pequeños libros de magia y de sanación se encuentran inscritos bajo sus amplias aureolas verdes y rojigualdas, sisiisis... así que allí que se dirigieron seguidos de nuestros Cásper, Milita, Lobita y mamá Sofía con su Aby en su regazo...
Encendieron la luz que todos sabemos se encuentra arriba de las setas para leer, la noche se les había echado encima...
Cogieron el gran libro de la sanación y comenzaron a leer... Mariita decía que debían ir al índice, Prudencito que era más prisillas dijo que no, que no había tiempo y que estos libros se abren en la página que se necesita... sisiisisi, Mariiita...
Así comenzaron a leer con sus grandes miradas castañas y labios abiertos, sisiisisi...
Para enfermedades contraídas por la bebida de líquidos infectados por el ser humano... Despojaros de toda prenda, pantalones, blusa, vestidito... contaminados por el ser humano entre paréntesis os podéis quedar con la ropa interior (aquí Mariita lanzó un suspiro)... despojaros de todo objeto, juguetes, trompo, princesitas... que esté relacionado con el ser humano... y por último debéis pasar un día aprendiendo de los seres del bosque... halaaaaaaaaaaaa respondieron a la vez nuestros intrépidos protagonistas...

Continuará...

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