Tañido del arpa... ayyayayya



Hay
nubes de coral entre tus versos de luz, kithara,
que descorre
una princesa de manos blancas...;
hay
caricias de ponientes sonrosados
en tus cuerdas de nylon
y de alpaca
a las heridas añil y magenta del cielo,
por donde
se elevan enredaderas del alma
al Papá bueno…

Hay
alas de violín entre tus sueños,
alas blancas que unas manos
revolotean....
hay perfume de haya, de arce o palisandro
que encorda el alma...
hay pequeños tictacs de xilófono...
hay un leve errar de nuestros juegos...
de nuestros juegos de niño,
de sus sonrisas blancas...


Hay
quebradas de lluvia en tus ojos
pequeñas cataratas
donde nuestras nostalgias
resbalan y caeeeeennnnnnnnnnn...
volviéndose tus ayes de violín
azucenas de seda en nuestras mejillas,
ay nuestras mejillas pálidas...

Hay
esas historias
que bisbiseamos
con nuestras manos,
cuencos humildes,
con nuestras miradas,
retahilas mágicas
que Penélope, la reina de Ítaca, y Ariadna,
la enamorada de Teseo,
tejieran y destejieran en sus telares....

Hay esos érase una vez...
que tú, kithara, deslíes
que tú, arpita buena,
tañes en nuestras mariposas blancas,
tañes con tu plectro
latidos de agua
de ajonjolí
y de mamá Naturaleza,
como tu alma griega, sisiisi.

Hay...


De  Pruden TerceroNieto noviembre de 2013

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