miércoles, 25 de marzo de 2015

anochecer en la campiña manchega...



la noche prende aleteos en cada olivar, encinar y pinar que sale impertérrito a su encuentro. El oboe trenza plegarias entre las moscas adormecidas... Ojos de lechuzas charlan con rucio, rocín y ánades, que adormecidas en su regazo, sestean en la campiña manchega...

nuevos versos, nuevas palabras , nuevos latidos y nuevos éranse se conjuran entre acordes de piano y oboe en este retrato...

el piano danza entre volutas del fuego que crepitan a duras penas a caballero y escudero a sotavento del cierzo, al trantán de sus maltrechos músculos y huesos...

el piano trenza aventuras en el corazón del escudero, de ese Sancho de bien, donde los refranes, sin él quererlo, son las miguitas de pan, chocarreras y manchegas, bien manchegas, que le devuelven al rancho y al lecho de su querida Teresa Panza...

el oboe trenza nuevas alboradas y esquejes de primavera en el rostro quemado por el sol y el viento de don Quijote quien sueña, desperezándose con alas de sueño y alma en los ojos, con desnudarse de las letras que le han maniatado, más que ningún hechizo o malandrín follón, a la vida literaria; a la escombrera de libros y libros de texto, para continuar, como un día lo quisiera el bueno de don Miguel de Cervantes, libre de autores y sus palabras...

de Pruden Tercero NIeto, 21 de marzo de 2015

beneath prudencito and Mariiita's beautiful





acorde a corde, Prudencito y Mariita se acurrucan en tejados húmedos y fríos en esta noche de marzo, sintiendo que la lluvia destrenza del cielo cristalitos al ver cómo nuestras manos se desenredan de tusmanosmismanos, ayayyay...

sus palabras, su susurro castañuelas y sus palabras hiladas en nuestros temerosos pechos querrían destrenzar de nuestros cabellos y ojos castaños, hebras blancas y flores ajadas que el resentimiento y el dolor imprimieron...

sus ayes se anudan y danzan con los múltiples valses de lluvia; descosiendo plegarias antiguas adheridas a nuestras manos y cabellos aún...

a duras penas nosotros, adultos, a duras penas, cachito a cachito de experiencia, cosemos nuestros rotos con nuestros hilos dorados de ternura, con las palabras donde Prudencito ay mi Prudencito busca pétalos donde aún trémula suena nuestra voz... con nuestras manos donde aún late y sonríe mi tímida sonrisa y tu niña y soñadora mirada, sisiisi

la noche quiebra sus valses de frío...

hay alacenas de heridas que el ser humano a veces no debiera sufrir, hay senderos que no debiera andar en soledad, hay palabras que a veces no debieran ser expresadas en voz alta, hay manos que nunca debieran dejar de volar, sisiisi

prudencito y mariiita, en el tejado de nuestros heridas y ternuras, respiran plácidamente sus piernecitas colgadas de los bigotes de la luna y de una estrellla... en su corazoncito niño la tranquilidad, la seguridad que en los grandes no siempre se manifiesta...

y es que, thousand years después, hay naufragios que no querría sin el calor de tusmanosenmismanos...
 


de Pruden Tercero Nieto, 22 de marzo de 2015