Ojos de niño

Es un conjunto de relatos, poemas, vídeos, reflexiones dedicados a disfrutar de nuestra concepción de seres humanos como hermanos, como hijos de la misma naturaleza (y, por tanto, corresponsables de ella), como olas en movimiento. En la misma medida que necesitamos sonreír, recibir ternura, ser abrazados, hallar un hogar, etc., seamos ternura, sonrisa, hogar y abrazo para los demás.

Con vuestrasmanosnuestrasmanos...

      Guitarra...
Sonríes entre las primeras
trenzas de la aurora
nuevos versos
en las manillas
y carilla demacraita
del bebecito enfermo en que se ha convertido
el ser humano, ayyayayya...

      Encinares,
saucedos y caudales sagrados...
Trenzáis
pétalos de primavera
que llueven para arropar
las fiebres y resentimientos
de los sinsabores de este bebecito
en vuestrasmanosnuestrasmanos...

      Gritos de vida recién estrenada...
hociqueos
de lobeznos, cervatos, jabatillos,
gazapos...
Os colgáis
cuales enredaderas de almitas buenas
entre sus ojillos enfermos incapaces a veces
de contemplar el milagro de vida
y de sus espéndidos regalos
en las estepas, cordilleras, sabanas
y manglares
en vuestramiradanuestramirada...

        Flautas edénicas
flautas de salmos
de alas de luz...
Valses de paletas
frescas... Verduras
de ponientes sonrosados...
Tañéis hoy versos,
epopeyas, romanceros,
eddas
con nuevas cimas cuales
el Aconcagua, el Aneto, las Rocosas,
el Himalaya
que arropan los balandros extraviados
de sus miedos, yoyoísmos e inseguridades
en vuestros labiosnuestroslabios...

      Manos,
caderas, hombros
y pechos al ritmo
de un pas de deux,
de una cumbaya, de una salsa o sevillana...
Entrelazáis, doble latido,


donde la luna y las estrellas
conjuran diferencias a ostias, ayayyayay,
entre este pródigo ser humano,
tan niño aún,
en el agua serena y pura del arroyo
en el regazo de Mamá Naturaleza
y las heridas alma del Papá bueno
donde se adormecen y primaverean
vuestroslatidosnuestroslatidos...

De Pruden Tercero Nieto, 24 de julio de 2014

Trenzas de columpio a la luz de la luna...

      Guitarra...
Prendes,
Parca, los hilos de alegría
y esperanza
de Prudencito, ay mi Prudencito...
Gateas en el suelo
donde lágrimas de soledad
y tristeza
acunan manillas,
arropan húmedas el corazoncito....

      Guitarra...
Tocas, sístole y diástole española,
pedacitos de latidos
y besas trémula
cada mano tendida y desolada donde Prudencito
creyó perder a Mariiita
en sus ausencias en sus dependencias, ayayyay...

        Vals de piano y guitarra
flauta edénica
que primavereas cada pétalo
de viudita de cardenalito
de alborada
en las quebradas heridas
de tus efebos niños...

      Flauta espirritual,
enciendes cada trenza
de manos, de corazoncitos entregados
de la almita Lázaro de mi Mariiita...
y tu voz arropada con la brisa
del viento en tu túnica
mientras la almita de Mariiita trenza
columpios a la luz de la luna
late en mí:
no te preocupes, Prudencito, ay mi Prudencito
sólo estaba dormida, siisisi...

De Pruden Tercero Nieto, 23 de julio de 2014