Ojos de niño

Es un conjunto de relatos, poemas, vídeos, reflexiones dedicados a disfrutar de nuestra concepción de seres humanos como hermanos, como hijos de la misma naturaleza (y, por tanto, corresponsables de ella), como olas en movimiento. En la misma medida que necesitamos sonreír, recibir ternura, ser abrazados, hallar un hogar, etc., seamos ternura, sonrisa, hogar y abrazo para los demás.

Balandro que riela entre los acordes de kithara



       Quebrando
las sombras
viaja
un balandro
un pequeño fanal
donde se trenzan
pequeñas voces
de arpa...

       Kithara,
mi querida kithtara,
describe
con tus trenzas de sirena,
mis bracitos
cuales balandros,
que se dirijan
a los ponientes sonrosados
a las estrellas endomingadas
de luz y de ternura de mi hada María…

       Kithara,
gracias a las ondinas de tu luz,
prende tu túnica griega
entre los más de miles de versos
y canciones de amor
entretejidas
de magenta
añil
y azahar
de princesa
porque anhelo
bailar el más hermoso vals
con mi musa
entretejiendo el mar
sus alas
en su falda y blusa
y en mis ojos
donde se arropan,
se desnudan
y brillan los pequeños céfiros
de amor de almita buena, de mi mucha María...

       Kithara,
sueña
en cada uno de tus arpegios
anocheceres
y alboradas de luz;
escucha
en todo tu ser
el más mínimo hociquear
el más mínimo haraganear
de cervatillos
jabatos
y osos ormigueros...
siente
en tus sístoles y diástoles
la voz,
jaulas
y huellas de mi María
cuales surcos
donde el buen Sembrador
planta
semillas
pétalos
y acordes
de los próximos frutos...

      Kithara,
con tu plectro de ternuras y sonrisas,
prende el alma de este trovador
y de payaso
mientras la luna
riela
en nuevas praderas,
sabanas y serranías...;
huele a primavera
a otoño
y al levantisco invierno
en la fogata de las luciérnagas
del alma de mi Mariiita castañuelas
ensimismada
en el vals
que siempre crepita, doble latido
en ti, mi amiga kithara,
una vez adormecidos tus trinos...

De Pruden Tercero Nieto, abril de 2014


Último tango de don Gabo...



      Rumor de ribera...
Petirrojos
cardenalitos
y viudas negras
encienden
en este mes de abril
en Aracataca,
Barranquilla
Bogotá
y México
sus pequeñas
plegarias
sus oraciones al Papá bueno...
por este niño grande
llamado Gabo
que descansó
su pluma
tinta
y latidos de alfarero, de buen alfarero,
de palabras
y de relatos...


     Cello
que suscita
en sus relatos y memoria viva
una Colombia
renacida Macondo
una familia
cuyos orígenes
en un pelotón de fusilamiento
encendía
cada arpegio
cada pizicatto
de dolor
pero también de genio
de latido
de Colombia...


      Trenzas
de Florentino Ariza
que a pesar de los años
encendía en Fermina Daza
con un ramo de rosas,
ayes de violín
y un ramillete
de versos y poemas
nuevas sístoles
y diástoles...
en un vals interminable
entre el farmaceútico Gabriel
y su madre Luisa, sus padres...
de relatos peregrinos
cuya ocasión tuve
de leer
mientras el corazón de mi madre
se entretejía
alas
hacia el cielo
de mis manos y de mis ojos...


      Hoy se arranca en Bogotá
un nuevo tango
un tango desatado
entre el nieto del coronel
Papalelo
y la muerte...
a quien de niño miró
gracias a los ojos de su abuela
con la mirada de la ilusión
y de la magia
y que hoy
ya hombre
se agarra
a la muerte
con la esperanza
de que su Mercedes
ate sus memorias
al corazón
del niño
del amante
del hombre
que hoy si bien muere
es para contar una vez
más sus memorias
sus trenzas de vida
que encienden pequeñas ascuas
en Colombia
Bogotá
y México...



Gracias don Gabo...


De Pruden Tercero Nieto abril de 2014