Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2012

Por Dios, no la pronuncies ni la ejerzas

Imagen

Amanezcamos seres humanos con los demás, por favor

Imagen
Con estos tintineos, con estas caricias, con este sumergirnos en el agua de las emociones, con esa anudarse a otras olas en marcha de alta mar, con estos cantos celestiales, con la cometa de estos seres de luz, que son los ángeles, que es la melodía de Marc Enfroy, ayayayya, quiero jugar hoy a algo nuevo...   Quiero jugar a que, por una vez, tú y yo tendemos las manos de forma abierta, confiada y sincera, quiero jugar a que, por una vez, todos los seres humanos no se dejan llevar por sus vergüenzas de adultos y cruzan el espacio que nos separa del pecho y de los brazos de los demás, quiero jugar a que nuestros niños, a que nuestros adolescentes, a que nuestros hombres del mañana no tienen en cuenta las marcas en la ropa, los móviles de última generación, el peinado de determinada manera... quiero jugar a que un niño en una habitación leyendo un libro no sea una forma de evitar adentrarse en el espacio de los demás, si no una forma de crecer, de soñar; quiero juga…

Plegaria de cantos celestiales

Imagen
Encuentro, plegaria llena de cantos celestiales, luces, sonrisas al alba al corazón, directas al corazón, ayayayyya...
El piano sonriendo levemente, el violín trenzando nuevos acordes que se anudan a nuestras manos, a nuestro pecho, a nuestro regazo.... El piano sonriendo lleno de dulzura, de ternura, de sonrisas trémulas... La flauta esa limusina celestial, es e encuentro de las culturas del corazón, de las verdaderas culturas, de la bondad de las almitas, nacidas a la ayuda, al auxilio, al servicio de los demás, de las demás almitas... Xilófono de campanillas, de conversiones de almas en almas de luz, de verdad, de abrirse a esos niños interiores, deseosos de abrirse, de unirse a los demás en estrecho abrazo, en duradera consunción... uffffffffffff....
       Cuna, abrazo, hogar, lecho... sábanas de luz, de abrazos, del amor de aquellos que nos aman, nos amaron y nos amarán cual esas melodías que siempre suena, se adormece, late y florece en nuestras almas, ayyayay…

María…

Imagen
Porque si tu corazón sonara sería así,
porque si tus ojos consiguieran trenzar unos acordes

harían cosquillitas en mi alma como esta melodía;
porque si tus manos
interpretaran melodías con cada caricia,
con cada pulso que late en las mías
en mi pecho, en mi rostro, en mis lágrimas
sonaría así, florecería así, amanecería así...


       Porque si tu almita, tu almita buena
llegara un día en que amaneciera
tendría el color de la ternura
tendría el color de una madre
poniente y cuna en el lecho de su hijo
al igual que esta música se derrama
corazón en las hojas, en los árboles
en el rocío del prado uyuuyuyuyuyuyu...


Porque si tus palabras
se volvieran melodía
cruzarían los espacios,
los bosques
los prados
los arrullos de los pájaros
los murmullos de placer de los cervatillos
al ser amamantados para abrazarme
para besarme
para sonreírme
con tus manos, con tus brazos
con tus besos
con tus labios
con tu piel...


      Porque si tu nombre
tomara el nombre de una composición
se enredaría al tiem…

Orquesta en el cielo de emociones

Imagen

A la memoria de los sembradores de sonrisas...

Imagen
Latidos, armonías vocales, últimos signos vitales y después un hondo, tranquilo y sereno silencio... solo silencio... Pero la voz se alza, su cielo se vuelve al alcance de la mano, es cierto, un día diremos adiós... pero entonces que sean las obras de nuestras manos, que seanlas palabras que supimos trenzar cuando el miedo, la comodidad y la inseguridad nos animaban a callarnos, que sean tantas prendas de oficio que desnudamos para abrir los ojos de los demás a la sonrisa, a la ternura y a la humildad que nuestras manos, nuestro rostro y nuestros gestos demostraban... Pero entonces, como plegaria, como humilde salmo, como lágrimas que abren sus cauces en los ojos cuando hace tiempo llevaban haciendo cauce en el alma, serán todas aquellas personas a quienes dijimos adiós, a quienes hubimos de perdonar, a quienes abrazamos, amamos y latimos con ansia...


  Es cierto, un día nos marcharemos y será este humilde payaso el último en ponerse a la cola, el último en alzar la voz, …