Alicia en el País de las maravillas


"Dios mío, Dios mío,
voy a llegar tardeeeeeeeeeee..."
Saltos azorados de un conejo blanco
persiguen
trenzas doradas
de una adolescente soñadora...

Tejes,
vida,
con tus heridas
con su leve peso material
pero con sus globos de dolor inmenso
pequeñas guirnaldas en el cielo...
en nuestro cielo
que quedan colgadas en la sonrisa de un gato avieso
en la pipa de una oruga fumadora,
en el caliz dorado de nuestras manos, ayayyayy

Trenza juguetona
de pasadizos...
Alicia, corres
tras el conejo
del paso breve del tiempo y de los latidos...
de los sueños y de los ojos locuelos, sisiisi...
mientras una voz en grito
retumba entre la soldadesca ebria
de rigor y la mayoría de edad
"que le coooooortennnn la cabezaaaaaaaaaaa...."

Pétalos de dulzura
inscribes en tus latidos
que sonríen ayes de violín
que sonríen
trenzas de plegarias y luz
en tu perseguido conejo estresado
y que persigues en tu yayo, en tu amada,
en tu padre, en tu hermano...
en cada pétalo enamorado
que sientes que arrancan, ayayya,...
y te niegas y no quieres, nononoo... y maldices, y te levantas...
y te hundes...mientras decides engullirte la botella
que dice: "bébeme".

"Venga, baila, y déjate llevar"...
Cada trenza de encinar
de pineda, de secuoya
de hociqueo grácil... sonríe y sonreirá
en tu reducido tamaño
en tu pequeña almita buena con su trantrán de voces
siempre Alicia en busca de tu felicidad
en el País de las maravillas....
hasta que regreses al sendero de las losetas
doradas de tusmanosnuestrasmanos...

De Pruden Tercero Nieto, 5 de agosto de 2014


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