Encendido latido entre riberas y orillas de Mamá Naturaleza...


Enciende, enciende esta vez el enlace (http://www.youtube.com/watch?v=UHasz-GO9Xk&feature=share&list=PLHpELOsTi9JjAdq9BielloOifu9Egxzvk&index=64)
Déjate arrullar, seducir por los sonidos de Mamá Naturaleza, halla solaz en sus riberas, en sus manglares, en la vista majestuosa de sus masas acuosas... pero sobre todo sobre todo llénate de esos acordes, de esas sístoles y diástoles que son cada ser vivo, su magia, su encendido milagro... por donde Mamá Naturaleza enciende, abre y escribe, no lo dudes, sus versos, los mejores versos....


Jilgueros
turpiales
y viuditas ribereñas...
Cálidos ululúes
donde Mamá Naturaleza
titila...
donde Mamá Naturaleza
trenza sus primeros acordes,
sus primeras alboradas...

Violín
que en pétalos
de los primeros haces de luz
donde aún se adormecen
macizos
trigales
y cañadas
trenza sus ayes
de nostalgia
de páginas trémulas de historia...
Violín
que entre labios furtivos de amantes
entre sueños
entre abrazos
del levante
teje
en cada mirada
sonrisas encendidas
del ser amado
versos
que buscan en secreto
nuestros niños
en el libro abierto
del mediodía,
del regazo luminoso
del Papá bueno...

Cañas de bambú
de violines
de flautas
de encendidas
mejillas
que tejen en sus espaldas
el fruto
de tutsus, tuaregs
u olvidados del Papá bueno, los tedas
o comerciantes de caravanas,
los danzadores acholi,
los nuba o gente de las colinas
cual el número de estrellas en el cielo...
el fruto
de la recogida
de trigueros
de peces
de sus manglares espirituales...

Vals de tambores
de encendidas
brasas
de plegarias
que semínolas, cherokee,
apalaches, sioux...
retrataron
de forma perenne
en los gritos
en las sombras
y chisporroteos de leña
de la noche...
sus sístoles y diástoles,
los hogares encendidos
de amor
arropados por murmullos
por susurros
de estrellas...

Hilos de agua
que nómadas se trasladan
en quebradas
en cirros
en nimbos de océano a océano,
por donde Mamá Naturaleza
prende en nuestras manos
en nuestros pechos
en los hociqueos gráciles
de oseznos, lobatos
y gazapos...
en la carrera de jaguares,
de jirafas
de alces...
en el corazón de cada continente
en los brazos de aire
de cada ave del cielo...
pétalos trémulos de historia...

De Pruden Tercero Nieto, abril de 2014

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