Regresa a tu niño interior

      Gong.... cierra por un momento los ojos, escucha leve  el sonido rítmico, mágico, milagroso... de tu corazón, no podía ser de otra manera, su latir es mágico... Continúa con los ojos cerrados, ábrete a ese niño interior con la mirada aún atemorizada, cógele de la mano, ¡vamos!, condúcele afuera, que sienta la brisa, que sienta el aire frío de las estrellas, que recorra con sus manitos el contorno goloso de cada astro nocturno... deja, permite que sueñe porque lo necesita, deja, permite que en su almita buena encienda pequeñas luciérnagas, pequeños fanales que te atraigan...
        ¿No te habías dado cuenta de que al marcharte de tu niño pequeño habías dejado las ventanas y puertas abiertas? ¿no te habías dado cuenta de que has pagado a tu niño (a) con cada una de las vejaciones que a ti te hicieron? ¿no habías descubierto que el ser más necesitado del mundo de tus caricias, de tus besos, de tus labios, quedaba constantemente solo, lleno de una tristeza infinita? ¿no te imaginas su soledad al escucharte, al mirarte, al sentirte dar tu calor a los demás, tender puentes a los demás y darse cuenta de que ese día quedaría de nuevo sin recibir otra muestra de tu amor?
       Regresa, pues, sonríele con bondad, sonríele con belleza infinita, sonríele con esa mirada preñada de ternuras, preñada de hogares, enciende en sus labios la sonrisa con que regalaste tantas veces a los demás, germina en sus manos las caricias que paloma azorada regalaste a los demás, late en su almita buena palabras plenas de mar, plenas de orilla, plenas de abrazos como tantas veces hiciste a los demás... y luego acuéstate con él, abrázale, nuevamente, sonríele, preña sus ojitos de estrellas, luciérnagas inquietas, y mientras se duerme cuéntale el relato de un adulto que se perdió debido a las urgencias, debido a obstáculos como la huida, como la falta de compromiso.... cuéntale que ese adulto se dio cuenta de que la felicidad no estaba fuera, si no en lo más hondo de su corazón, justo donde su almita buena, florecía reverdecía primaveraba... buenas noches

Comentarios

  1. Regresar a la inocencia, a ver la vida con los ojos ilusionados de descubrirla por primera vez. Renacer.
    Un abrazo.

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  2. Ver la vida, desde los ojos del niño
    UN ABRAZO

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