Pródigos acordes...


      Latidos,
sonrisas de piano,
sueños de hogar...
Acordes
que trenzan aves,
aves que nos vuelan lejos del hogar ayayyaya

       Plegaria...
Voz,
caricia íntima, trenza
suave
dulce
sonrisas
miradas
que se llenan de pasado
de recuerdos
de latidos...
de nuestro padre
afeitándose en el aseo y el orgullo nuestro orgullo
de hijo...
La voz se anuda
a nuestras manos
a nuestras lágrimas
a la fuerza con que el corazón
no puede
es incapaz de comprender
por qué por qué nos dejó marchar...

   
   Plegarias...
Latidos...
Sonrisas de payaso desplegadas
entre gritos de aves en el cielo...
Pétalos de azucenas,
de amapolas
se quiebran
entre esa puerta
entre esas palabras desairadas
que separan dos latidos
que crujen el alma, ayayyayay....
Ayes de guitarra,
de plegarias,
de sonrisas
que se deslíen en nuestros labios
en nuestra piel
sin que el alma pueda pronunciar
si no su nombre
su nombre de nuevo...papapapapapa ayyayay

       Y entonces, algúndía,
algún día verlo
aparecer
de manos
de estos acordes pródigos
de mi madre
de mis Pradito y Paquito
de Prudencito
de Mariita
de estas plegarias
que trenzan melodías con que besarlo
y abrazarlo cálido
no una, ni ciento, ni miles
si no ciento de miles, sisiisisis

De Pruden Tercero Nieto julio de 2013

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