Pequeño cuento, canción de cuna, de Navidad...


           Hoy, con esta melodía luz estrella cuento canción de cuna de Stanton Lanier, os quiero contar un pequeño cuento de Navidad... Cuando más necesitados estamos de cuentos, de luces, de esperanzas, de milagros, de los grandes, pero sobre todo de los pequeños, de los pequeños milagros, ayyayayayya.... cuán necesitados estamos de la magia, pero de la verdadera, de la buena, ayayyay....
         Hace muuuchooooo tiempo.. mira, por favor, déjame que te muestre el camino, deja que con estas mis humildes prendas de oficio pinte para ti un sendero, un humilde sendero que lleva a un pesebre, sisisiisis, no a una gran ciudad, no a un gran palacio, no a un gran ministerio, si no a un pesebre de pastores, donde guardaban a las vacas, a las bueyes, a las ovejas...
          Permite pues, con este amanecer, con este poniente estrellado, con estas estrellas, luces, guías, ángeles, espíritus de luz, que te lo muestre, sí, hace frío, está helado, jolín, que es diciembre, pero mira, déjame que te muestre la ternura con que una madre se vuelca, madre y hogar, sobre la cuna donde un recién nacido despierta a sus primeras gárgaras, a sus primeras caquitas, ayayaya, y que te muestre la serenidad, la cara de preocupación y de alma con que un hombre, San José, mira a ambos con ternura, con afecto, con frío, claro pero con la mirada de un gran hombre bueno...
              Déjame, entonces, mostrarte cómo ese mismo bebé no escogió un ejército, ni los más ilustrados hombres, si no cómo ese hombre que, hijito del Papá bueno, que podría haber escogido el mejor escabel para sus pies, el mejor estrado, el mejor trono... se manifestó entre pastores... escogió más adelante pescadores, recaudadores, ayayyaya.... de cómo ese hombre que nació en un pesebre, en un humilde pesebre, se convirtió en esperanza en luz en alma... cómo ese mismo hombre dio la vida por tantos y tantos,. decidió ser hombre entre los hombres decidió enseñarnos el camino, el sendero, la luz, que nos dirige a los demás hombres...
          Cógete de mi mano, porque esa luz, porque ese alma, porque ese pescador, porque ese almita buena nació como tú, commo tú, como tú, como tú... sin grandes aspavientos, , si no con la almita entre pasto para los animales y cómo ese hombre hace ya más de 2012 años se convirtió en un candil que desde entonces brilla en nosotros a la espera de que un día le reconozcamos, le sigamos, le llevemos abiertamente, en nuestras sonrisas, en nuestras manos, en nuestros pechos...ayayyaya...
    En aquellos tiempos también, te lo aseguro, había sombras, muuuuuuuuushassssssssss, y un niño, sólo un niño, nacido entre pastores, fue capaz de enseñarnos el camino, de con su manita, de su pequeña mano de hombre, enseñarnos a compartir nuestro pan, de dar la mano al necesitado, de acompañar con nuestras palabras al que malvive en soledad, de ser luz para los que hace tiempo apagaron las luces de sus esperanzas...
            "Había pastores que vivían en los campos cercanos, guardando sus rebaños a la noche. Un ángel del Papá bueno se les apareció... diciendo, "Hoy... un Salvador se os ha manifestado naciendo entre vosotros". De repente una gran compañía de ángeles celestiales se representarosn con el Ángel, rezando al Papá bueno y diciendo: "Gloria a Dios en las alturas, y a la tierra paz a los hombres en quienes su gran misión descansa" San Lucas 2, 8-15

Comentarios

  1. Hermosas siempre tus músicas y tus letras, no nos visitamos mucho, parece que al saludarnos en facebook, nos olvidamos del resto.
    Un gran abrazo y mis mejores deseos para los dos.
    Ambar.

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