En ti, circo de pequeños milagros...

       Noche...
Reloj...
Pequeño latido de vida...
Heridas de estrellas en mi piel...

         La roulotte
se enciende en cada sendero,
en cada ciudad
en cada rostro
en cada almita buena...

      El payaso
se mira en el espejo
en el agua transparente de cada sonrisa
en el albero caliginoso de sus malabarismos
de sus volteretas
de sus lágrimas en cada guante,
en cada chaleco
en cada narizona morcillona
en cada centímetro de maquillaje, sysysyys

       La noche
enciende cada rostro de mujer
enciende cada emoción
cada herida de violín
cada caricia plegaria
donde el payaso reza en cada globo
entregado a los niños
donde el payaso compone versos
donde laten cada amanecer
y poniente,
cada sonrisa y lágrima
cada palabra sesgada y dulce,
cada acto de entrega y de renuncia
cada acto de amor y cada caída...

         Timbrada de musicalidad
llena de armonías alma
latido en ti
de aurora
de poniente sonrosado
te vuelves esas sábanas
donde el payaso se envuelve
esas manos
que limpian las lágrimas del payaso
esa piel que late en dos
tu primavera y su primavera
esa mirada
alma
esa mirada cielo
por donde se renuevan
se visten de niñez
de almitas buenas
de pétalos y aromas
de ajonjolí, romero y albahaca...
cada palabra, cada emoción,
cada latido
que sin aspavientos
que sin alardes
floreces, primavereas
y renaces...

          Luna...
Herida de cellos endomingados
Nanas de estrellas, de niños
adormecidos
por los regazos
melifluos de sus madres
de nubes donde locuelos
y ensoñadores
Prudencitos y Mariitas
sueñan, juegan
y entrelazan sus manos
perseguidos por un Cásper adormecido
por el trantrán de los rieles celestiales...

https://www.safecreative.org/work/1302144595046-en-ti-circo-de-pequenos-milagros

Comentarios

Entradas populares de este blog

No te rindas, Mario Benedetti

El libro mágico del bosque dorado, sisiisiis

Abrázame y vierte tus rosas blancas sobre nuestros corazones