En el sendero con el Sembrador de caminos...

     Alborear suave en Judea...
Desperezar en la aldea de gallos.
Las mujeres, rSenderitos para el alma
dos los cabellos,
salen en busca del agua a la fuente...
Sendero de grama,
que se llena,
el sol generoso en lo alto,
del latido,
sandalias y túnicas
de discípulos...
Sendero que asimismo se puebla
de esa voz,
de esas heridas físicas,
pústulas, infecciones, lepra,
pero sobre todo de esas heridas del alma
que acuden en busca de paz...
Sendero que se alimenta
de hogazas compartidas,
de ponientes tras el monte Hebrón
que rumian
la tarde
entre reses, pastores y ganado...ayayyayay

   
  Sendero
que, caricias de piano
sobre el río Jordán, sobre ese campo yermo,
que besa sediento al Mediterráneo,
se encuentra
plácido y sereno
túnica blanca y mirada franca,
cabello desgreñado y suelto, al Sembrador de caminos...
Trenza de palabras buenas...
trenza mirada castaña
que pronuncia en voz baja cada nombre.
Trenza de manos
que abrazan con ansia cada herida
que besan con ansia cada infección
que confian con ansia en cada inseguridad,
que cogen de la mano a los niños,
nuestros niños
y corren locuelas, como Él debió de correr, tantas veces con ellos;
y que con los ojos llenos de lágrimas vuelve a decir
nos vuelve a decir:
Lázaro, a ti te digo, levántate y anda...

     Trenza...
Acordes de avanzada tarde...
Danza de amigos,
de seres amados
de almas heridas,
a la que tú, tú, tú, tú y yo nos unimos...
Pequeños balidos de ovejas
mugidos de vacas y voces de pastores
que vuelven a asistir
a cómo ese niño,
nacido hace treintres años en Belén ,
hoy ya Sembrador de caminos
trenza amaneceres y ponientes con las almas,
serenándose la noche en esas almas que se adormecen
en el regazo de los campos de Judea...
en las almas que, más de dos mil años después,
nos recostamos junto a Él
dormitando los olivares del sendero...

De Pruden Tercero Nieto mayo 2013

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