Crujío de guitarra en playa sanluqueña...

Son ya cinco días casi una semana los que Mercedes nos dejó, los que Mercedes, mi trenza dorada con ojos de niños, se encaramó a la barba del Papá bueno y al halda enorme y pura de la Milagrosa para irse al cielo; hoy hace cinco días que sus pulmones heridos, ayayyayay, no pudieron seguir enganchándola al mundo físico; hoy hace cinco días que tú que te quedaste sola sin el amor de tus amigos subiste hasta el cielo para disfrutar del amor de tu padre a quien amabas sobretodo y para llenarnos con tu amor, a pesar de la distancia, que habíamos puesto entre nosotros y tú, por diferentes motivos vitales... Hoy sin el dolor lacerante de tu pérdida, quiero escribir estos versos; esta lazada de luz, creo, para darte darte un beso y un abrazo, de buenos días, de buenas taredes y de bunas ncohes, paseando, paseando una vez más contigo... con una canción que sé que te encanta...con un grupo que sé que te encanta; espero que realmente te llegue al cielo...

Crujío de guitarra en playa sanluqueña...

Alborada...
hieres
las primeras palabras
de marineros y balandros
que inician a fuer de ojos llenos de mar
su jornada...
Alborada...
hieres
cada gañido de gaviota...
cada lagrimear de petirrojo
de cardelanito
de gardenias y azucenas
en cada patio en cada paseo...

Hoy me abro
a los latidos...
que cuales trémulas candelas
nos saldrán a nuestro encuentro;
gritos de ausencia
y abrazos colgados en el alma
se abrirán
destrenzando cada cuerda
de la guitarra
sangrarán
aún más de pétalos
sonrosados
el atardecer
mi mirada
nuestra mirada castaña, ayyayaya...

Sevillanas
pequeños gritos de realidad;
eco
en cada terraza
en cada orilla
del Guadalquivir
en cada sonrisa
de niña,
trenzas doradas de vida,
en cada sonrisa enamorada
en el cine
en mis manos
en mis pétalos de almita buena
tu ángel...

Y en mi mano
doble latido
cuando de noche
mientras las trenzas de la noche
desnudan su aurora
y paseo de nuevo contigo
tus ojos alondras blancas...

De Pruden Tercero Nieto, junio de 2014

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