Trenzas de guirnaldas rosas en la sonrisa, manos y regazos del ser humano, ayayyaya....


   Apenas niños,

apenas adolescentes
apenas hombres...
apuntan con dedos de muerte
en Gaza, Tel Aviv
o Ucrania
a otros seres humanos
y trenzan heridas de pétalos sonrosados
en sus manos
en sus labios
en sus sonrisas...

       Plegarias llenas de quebradas
y ausencias
ascienden al Papá bueno
sin que importe en absoluto
si se llama
Yahvé, Alá o Buda, ayyayayya...
Llamas prenden
sonrisas de fuego y humo
en hogares
en vuelos de turismo
sin que los pétalos
de Tu bondad o primavera
trencen alboradas de esperanza, ayayyaya...

     No nos olvides...
no dejes de descolgarte, Papá bueno,
por esos cielos
para arrullar a esas madres
de niños con sus gargantas
para siempre cercenadas...
a esos adolescentes
que ya nunca besarán con timidez
y urgencia los labios de su primer amor, ayayyay;
a esos padres que no volverán
al hogar cansados
del trabajo
para pegarse una ducha y sentarse con sus hijos
antes de quedarse dormidos rendidos...

       Enciende las mariposas
de luz
con que un día regalaste
a este ser humano
porque la paz no sabe de idiomas
si no de las lágrimas
de un niño palestino huérfano
abrazado por los brazos heridos
y crepúsculos sonrosados
de una madre israelita
huérfana de sus hijos, ayayyay...
porque este payaso, Papá bueno,
este tu Prudencito castañuelas
no entiende de nacionalidades
si no de seres humanos, ayayyay tan asustados
tan enojados sobre todo con ellos mismos,
necesitados de migas de pan
y sonrisas de almizcle e hierbabuena
en la mirada...

      Las calles de Gaza
y de Tel Aviv
el cielo de Ucrania
se llenan de los monstruos
de la ira, de la venganza, del resentimiento
sin que la comunidad internacional
sepa bisbisear
palabras y acciones
que devuelvan la paz
a tanto ser humano
que se hunde en el agua
sin que El Sembrador de caminos
pueda recogerlos del mar
donde Pedro y Santiago se hunden una vez más...ayayyayay

        Estamos necesitados de paz,
Papá bueno, pero de tu paz
estamos necesitados
de más mujeres
que cubran con sus mantos
las heridas descarnadas
del hambre y de la miseria
en Gaza...
estamos necesitados
de más personas
que se pongan en camino
para decir a tanto israelita comido por el miedo
estoy ahí, sigue mi camino...
estamos necesitados
de pétalos
que se enciendan en el ser humano
para tragarse por fin
ese demonio
que es la guerra
estamos necesitados
de tu voz de Sembrador de caminos
que desde tu túnica de peregrino
y polvo de Judea
increpe desde la puerta frente a la tumba esta humanidad:
no os preocupéis sólo estaba dormida...

De Pruden Tercero Nieto, 19 de julio de 2014

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