Luz con que tu alma, mujer, hiere estos versos…








Miles y miles de años...
Odas celestes...
Eternidades que el ser humano lucha por alcanzar con obras de arte...
Acordes llenos de magia que quiere componer en sus partituras...
Abrazos del Papá bueno cuyas edificaciones humanas
quieren saborear ayayyayay...
Mares y cielos que pretende domar con engendros metálicos...

Miles y miles de años...
Odas celestes...
Miles de criaturas sin más agua y y alimento que harina
y moscas son recogidas, lágrimas de amor, en sus ojos
por Mamá Naturaleza...
El ser humano se ensaña con los hermanos seres vivos
y deja de crecer con el hermano oso,
la hermana cebra, el hermano jabalí
y la hermana cierva, ayayayya
El Papá bueno recoge
el alma hundida y desmayada
a tanta mujer con el cuerpo y almita apaleadas...


Miles y miles de años, si....
Odas celestes...
El canto de los pájaros al amanecer
a duras penas suena entre enormes rascacielos...
Los milagrosos colores con que el Papá bueno
regaló al ser humano sus hermosos auroras y ponientes
apenas renacen en ojos grandes de niño...
Las almitas buenas, recluidas en la jaula de sus pechos
y necesidades, apenas articulan balbuceos y palabras que han perdido
su función de puentes,...

Miles y miles de años, sí...
Odas celestes...
El ser humano cruza estepas y estepas
para ayudar a un jeep a salir de la ciénaga...
padres y madres de familia se mueren de hambre
por alimentar a sus hijos;
los políticos abandonan las palabras
para alimentar de hogaza buena
el alma y necesidades del pueblo;
el poeta y el payaso borra la sonrisa de sus labios
y la musicalidad de sus versos
en la luz que nace en la mirada de seres vivos desconsolados
en la sonrisa que pulsa en el pecho por arrancarse, por soñar,
por amar...


Miles y miles de años, sí...
Odas celestes...
Una luminaria sin embargo
se nega a desaparecer,
se nega a cerrar en su apretado pecho
cada uno de los dones, cada uno de los milagros
que el Papá bueno entregara generosamente...
Estrecha con sus brazos
con sus humildes brazos al Papá bueno,
con cada grito con que amanece en este mundo al ser humano...
con que amamanta y acuna dulce a cada niño indefenso,
en que abraza generosa a cada ser humano huérfano
en que crece en cada trabajo...
Amanece primavera,
entrega, ser humano renacido de nuevo,
latido de Mamá Naturaleza
en cada árbol, en cada ave,
en cada reflejo del agua...
sisisiisisisi
Niña, mujer, doncella, poeta,
alma, marinera, prostituta,
maestra, médica, abogada...
Pétalos de una misma flor
cuyo aroma
se pliega en cada amanecer
en cada mujer
en cada poniente sonrosado
después de hace más de miles y miles de años
con que el ser humano se reconcilia
con el Papá bueno, con Mamá Naturaleza,
con el hermano bosque, con los hermanos árboles
con las hermanas aves...
en la luz con que tu alma, mujer,
hiere de amor estos versos.

felicidades MUJER

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