Edredón de anocheceres y milagro encendido de almitas buenas




Suave aurora, sonrosado poniente,
canto de los pájaros adormeciendo la sombra
de los árboles, el edredón azul de la noche...

Voz, plegaria de los seres espirituales,
violín sacro, edénico don...
Las alas de ángeles entrelazan nuestras lágrimas,
desperezan nuestras heridas, acarician
cada latido de dolor, cada rayo de ausencia,
cada herida proclamada por el viento, ayayayyaya...

Manos grandes,
manos de alfarero,
manos de padre, abrazos del Papá bueno
y sonrisas de Mamá Naturaleza cuyo regazo
se abre, florece, es pétalo que rezuma
esas manos de aurora, esas alas de paloma...
esas verdades hondas, esas salmos verdaderos.
plegarias que acunan en los ojos, tus dulces ojos,
ayayyayya pequeñas aves cálidas...
esos encendidos milagros,
esos regalos de vida, esos payasos de sonrisas
esos mendigos de la bondad y de la verdad...

Violín, herida dulce, fragancia de azahar, de hierbabuena...
esas infusiones de los sentidos...
esos pequeños insectos amaneciendo a la vida...
cada emoción tuya encendiéndose, encaramándose...
mis manos tus manos
ese caliz esa plegaria esa nana
donde la realidad ha perdido su urgencia
donde sólo tienen cabida los sueños
los reales sueños
los de mi almita buena tu almita buena

Almas que, desde los gritos
mudos de cada día, de cada instante
besan, aman, sonríen y primaverean
y dulces se enredan
en la dulzura de las sábanas de esta noche de enero...

https://www.safecreative.org/work/1301184391526-edredon-de-anocheceres-y-milagro-encendido-de-almitas-buenas

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