Acordes con que el alma abraza de nuevo al Papá bueno

     Cello...
Acorde de heridas...
Trémulos acordes
del alma
que puebla su voz
con lágrimas de ausencia
que el Papá bueno recoge
con tristeza en sus manos...
Acordes de crepúsculos
donde esa sonrisa de payaso
se descuelga de tejados,
callejuelas y sonrisas de niños...
ayayayya.... de mis dulces niños,
no puede dejar de sollozar nuestro Papá bueno...
Acordes
de nubes sonrojadas de lluvia,
de esas pequeñas lágrimas
dibujadas en las manos y mejillas
del ser humano, ay, mi ser humano,
trenza de lágrimas
manos y ojos el Papá bueno
quien suscita en sus recuerdos...
   
    Dulce alborada...
dulce plegaria
de pájaros pinzones
de  petirrojos
de  jilgueros...
de heridas en el horizonte
al anochecer...
de la mar en su oleaje sereno y dulce
cual la caída de las chalupas
de marineros al caer la tarde...
Valses amorosos de violín...
de  rimas
trenzadas
con los latidos cálidos,
milagro y hogar,
de las mujeres...
con esos versos bisbiseados
en los labios de los recién nacidos...
con esas prendas
de la naturaleza
con que trenzan sus primaveras,
sus latidos,
sus renaceres todos y cada uno de los hombres
que se abrieron a sus almitas buenas...

   
  Clarinete...
Trenzas de amor...
Primeras palabras de amor...

    Piano...
Génesis...
Mano
que  trenza  de vida
a los seres vivos...
a las  arboledas
cuyas ramas
cobran vida
con el vuelo azaroso
de  turpiales
y estorninos...
Regazo cálido y hogar
que nace a la vida
al ser humano
quien puebla
con sus latidos
ojos de niño
bracitos
y manos
a cada ser vivo que asiste amoroso a su nacimiento.
    
      Amanecer primero
que desnuda a madre naturaleza
de estaciones,
de su mirada ausente
ante tanta gacela, liebre, toro,
jabalí, fuentes naturales de agua
y el propio ser humano
llenos de heridas, de muerte, ayayyayay;
de  llamas que consumen
arboledas, bosques, sábanas...;
de esbozos de seres humanos que en la noche
pasean en solitario...

      Vals de acordes
y de estaciones
que con tu dulzura
con tu fuerza
con tu alma
trenzas
tus alas...,
hombre, mujer...
ser vivo...
capaz de trenzar
con esas mismas manos
con esos mismos bracitos ,
con esos ojitos de niño
las cometas con que el Papá bueno
Mamá naturaleza y el ser vivo, tus hermanos,
te abracen,
te abracen de nuevo.

De Pruden Tercero Nieto junio de 2013

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