Alors on raccroche, Natasha St. Pier

           Con una dulzura que acaricia, que late, que pulsa los recovecos de nuestro corazón haciéndolos más ligeros, enciende la hermosa Natasha St. Pier este On se raccroche. La voz, a pesar de su dulzura, no alcanza a comprender cómo el amor deviene con el tiempo en algo mecánico, cómo acaba perdiéndose... La guitarra acompaña dulce su narración, su alma que se rompe ante el hecho de la pérdida del amor, recorre los lugares comunes de la pérdida del amor, pero sobre todo... y en su voz cristalizan alma todas y cada una de sus añoranzas y deseos, el alma renace, el alma amanece aunque sea para volver a perder... Preciosooooooooo, no os perdáis el vídeo, me encanta cómo desarrolla la historia de los trapecistas enamorados, oleeeeeeeeeee


'No alcanzo nunca a sorprenderte
pero puede que sea normal
que el amor acabe siendo mecánico
y tus manos pierdan cada vez más su ternura,
No alcanzo nunca a conseguir.
Hay como un gusto por sufrir
en una fisura que se agranda
y nos impide volver a reencontrarnos
No se hallan más momentos para seducirnos
más que placeres o espejismos
que nos queremos creer
por no ver que zozobra.
Entonces renace
a la llegada del otoño, cuando las ramas pierden sus hojas.
Entonces renace
hasta que un día se suelta.
Entonces se habitúa
como se habitúa a todo
y después se continúa
como uno se dirige hasta el final
y después se continúa
incluso si el tiempo se ha acabado.

Los años me harán menos bella
menos deseable a tu lado
ciertamente que sé lo que es ser amada
no se vuelve nunca eterno
pero yo nunca acabo de hacerme a la idea
de soportar que las pasión
dejen lugar a la compasión.
Que no se ama más que en contadas ocasiones,
Entonces renace
a la llegada del otoño, cuando las ramas pierden sus hojas.
Entonces renace
hasta que un día se nos escapa.
Entonces se habitúa
como se habitúa a todo
y después se continúa
como uno se dirige hasta el final
y después se continúa
incluso si el tiempo se ha acabado.'
       (Traducción de vuestro cansinoooooooo oficial)

Comentarios

Entradas populares de este blog

No te rindas, Mario Benedetti

El libro mágico del bosque dorado, sisiisiis

Trenzas de columpio a la luz de la luna...