Siempre me he dirigido a vosotros en vuestro cumpleaños, en Navidades, año nuevo, día de la madre, etc, etc. con unos deseos concretos: no es una fecha, son hitos donde al anochecer, como en la voz dulce de Corrine May, bendecimos las oportunicades de compartir, la bendición de encender sonrisas donde había amargura, de escuchar donde sólo había silencio y soledad, de abrazar donde había llanto inconsoloable; así pues, para bendecir esta noche, descansar y compartir con vosotros mis pensamientos: por favor, que no cumplamos años sino abrazos, sonrisas, alma, ternura, hogar donde calentarnos... Quizás al anochecer de nuestra vida miremos el pasado y seamos conscientes de haber encendido todas esas velas que hagan de vuestra vida un feliz cumpleaños que merezca la pena. Hoy quiero dirigirme y bendecir con todo mi corazón a todas esas personas que, olvidando su capacidad de islas, me han sonreído, me han llenado con su ternura, me han abrazado, me han llenado...GRACIAS, por cierto ved el vídeo y disfrutadlo, merece la pena.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No te rindas, Mario Benedetti

El libro mágico del bosque dorado, sisiisiis

Trenzas de columpio a la luz de la luna...